De niña siempre creí que existía un hada de los sueños…que el día menos pensado se presentaría frente a mi para hacer realidad algún deseo, otorgarme un don, o simplemente hacerme saber que estaba allí... siempre al lado mío en las buenas y en las malas, para que nunca jamás me sintiera sola…
Con el tiempo crecí y mi anhelo de que se presentara un día mi hada de los sueños fue quedando en los recuerdos de la niña que fui; Pero de un tiempo a esta parte, mi inconsciente trae a mi memoria cada tanto ese sentimiento que solía acompañarme cada vez que la imaginaba…
La mente emocionada unió el sentimiento a los hechos, acrecentando el cariño con fuerza nueva, mientras mi Ada cobraba vida…tomaba forma humana, familiar…
…Por primera vez dejó que yo la descubriera…
Entonces me regalo un abrazo cómplice y un te quiero tan sincero, que volví a sentirme su alumnita de 5º grado…
